DE MI PARA TI

Carta para el pequeño Vicentín

De su fiel alumna y la más despistada de todas.

Dicen que el mejor remedio para desahogarte es escribiendo, y créanme como ayuda.

Creí que ya todo estaba bien, que por primera vez sentía que podía tenerlo todo.

Les confieso que estos días han sido muy difíciles para mí, tanto que ya no puedo. Lo siento, intento ser fuerte pero no puedo.

Es la segunda vez que experimento la pérdida de alguien que amaba y siento un vacío en mi corazón tan grande que nadie lo podrá llenar.

Esta es una carta que escribí con mucho cariño para mi tío, porque a él le gustaba escribir y le gustaba también que yo escribiera.

Les platicaré quien era mi tío:

Era el mejor músico, trovador y cantante, para mí, en mi mundo y con eso me bastaba. Me encantaba llegar a su casa y verlo ahí con una sonrisa cuando llegaba, corría a abrazarlo porque ese sentimiento que sentía cuando lo veía era inexplicable, el cariño que yo le tenía no se igualaba con nada.

Como todo en esta vida, de vez en cuando teníamos nuestras diferencias pero lo arreglabamos y era como si nada pasara y les puedo asegurar que esto casi nunca sucedía, me hacía reír en los momentos más difíciles, me comprendía o al menos lo intentaba, pero lo que admiraba de él es que se acercaba a mí siempre y trataba de solucionar eso que tanto me atormentaba.

Una de las últimas pláticas que tuve con el era cuando yo le comentaba que era una niña muy insegura y me quedó mirando con indiferencia, me dijo que no creía que yo era insegura, que una persona que se atreviera a cantar en público, a actuar o incluso competir en un concurso de oratoria, no era insegura, simplemente el no lo creía, es solo que nadie me entendía, siempre he tenido gustos diferentes a las demás niñas y a mi tío eso le gustaba, decía que eso me hacía ser única, que era muy difícil encontrar a alguien que le gustara el arte tanto como a mí o que al menos tuviera interés, porque mi tío y yo éramos iguales, el entendía la vida de una manera que te hacía cambiar tu perspectiva de ella y como el me decía: LA VIDA ES BELLA.

Y hoy les aseguro: No soy insegura.

Con mi tío compartíamos libros, poemas, canciones, recetas, películas, consejos y nos escuchábamos entre ambos, nos apoyábamos, nuestro vínculo era inigualable, era mi mejor amigo. Era mi todo y decir todo es poco.

Hoy lo extraño más qué nunca, me hace mucha falta, a mi tío le debo todo y lo único que puedo hacer es agradecerle, por existir por estar cuando más lo necesitaba, por levantarme siempre que me caía, por ser parte de mi vida y por hacerme sentir paz cada vez que lo veía.

Me dejó una huella, me dejó enseñanzas, me dejó alegrías, risas, consejos y los mejores recuerdos que pasé junto a él.

Hoy me siento más sola qué nunca, porque me falta mi otra mitad, mi Chenrro, así le decía de cariño.

Y me cuesta entender por qué la vida te quita tan drásticamente todo lo qué más quieres en tan solo segundos.

Para ti colibrí:

Extrañaré las veces que cada vez que lograba algo tu eras la primer persona a la que le hablaba porque yo se que tu también te sentías orgulloso de mí, porque lo veía en tu mirada, mis logros eran tus logros.

Me decías que no me debía cohibir con nada ni nadie, qué debía ser yo y no inventarme y que no me preocupara por las opiniones de los demás.

Te regalo un te amo por cada latido que de mi corazón.

En donde quiera que estés espero que sigas haciendo música y poesía. El cielo se sentirá orgulloso de tener un colibrí lleno de luz y amor en él.

Yo era la número uno para ti y tu eras y siempre serás el número uno para mí.

Toda la vida:

Carito.

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Julieta Capuleto

mayo 27, 2020