AMOR PROPIO

Aprender a perdonar y ser perdonado.

Anteriormente les comenté lo que era hablar sobre el perdón y en realidad es muy complicado, como todo en esta vida, empezando porque el perdón es la causa de acciones que cometemos, quizás errores con sentido o sin sentido, pero cuando en realidad lo sentimos, el perdón puede ser válido.

Y últimamente solo me hago estas preguntas:

¿Qué es perdonar? o ¿Cuándo sabemos realmente qué estamos perdonados? y se me acaba de ocurrir una pregunta más, qué es más difícil ¿Perdonar o pedir perdón?

Vivo con la incertidumbre desde hace exactamente tres años y aunque podemos escuchar al perdón como algo superficial, en realidad va más allá de lo que somos, esta es mi explicación sobre lo que es perdonar y ser perdonado:

Mi famosa inexplicación diría yo, a lo que no se puede comprender en esta vida… ¿Por qué perdonar? Empecemos desde la palabra perdón.

Perdón significa: Donación, este es uno de los valores más difíciles de llevar a la realidad y es un acto consciente de liberar sentimientos de rencor, enojo o venganza hacia alguien que nos ha herido o perjudicado de alguna manera ¿Les recuerda a algún acontecimiento?

Comencé con la palabra donación porque donar es dar sin recibir nada a cambio y por lo tanto eso que podemos dar o aquello que regalamos es infinito.

He aprendido que en esta vida solo se perdona lo imperdonable, pero el acto que es perdonable tiene una condición y en unas líneas más se los pienso explicar, porque primero abriré un paréntesis y les contaré sobre mi, yo si creo en el perdón, creo en las segundas oportunidades y creo en cada acción del ser humano, ustedes se podrán reír o juzgarme pero es de humanos perdonar y sobre todo sentir y comprender, no les estoy diciendo que perdonen absolutamente todo, pero ese es mi punto de vista, además de que tengo la condición de que solo perdono cuando realmente alguien se arrepiente y siente lo que hizo, porque el sentir es de humanos y muchas veces puede ser dolor y arrepentimiento, con ello les comparto, que desde mi experiencia el perdón es difícil, se requiere de coraje y valentía.

Simplemente estoy harta de las personas orgullosas, de aquellas que les da miedo ser vulnerables y que son incapaces de comprender.

El perdón es válido siempre y cuando te arrepientas de tu falta, una persona arrepentida ya no es la misma persona que cometió la falta, ya es alguien mejor, con un aprendizaje y una experiencia, es cierto, la vida parece no tener sentido y crecer tiene sus ventajas.

Muchas veces llegamos a abusar de esta palabra y confundimos el perdón con justicia, podemos perdonar pero también pagar por aquello que nos hizo mal, entonces ¿Por qué perdonar? Si no hay perdón sin reconciliación.

Una persona arrepentida cambia. Esto se los comparto desde mi experiencia y todo la reflexión que llegué a tener el año pasado, realmente me arrepentí y cambié, para bien y para realizarme, que era lo que más necesitaba, analizar lo sucedido, nombrar las cosas que no estuvieron bien, compartirlo y reconocerlo, hoy les puedo decir que me siento tranquila, porque lo sentí y lo expresé, no se en realidad si me perdonaron, nunca me sentí así pero acepto lo que es, dejé de resistir contra la realidad porque ello solo me afectaba mi equilibrio y estabilidad.

Ahora mi conclusión sobre lo que es perdonable, lo incondicional es imperdonable, y es ahí donde tu sabes y eliges que es aquello que podría perdonarse para uno mismo, porque también es válido. El perdón no caduca.

Tenemos derecho a equivocarnos y hacer bien las cosas, la realidad es muy pesada para estarla cargando todo el tiempo, no es bueno, yo llegué a estar realmente mal, con insomnios, depresión, llanto y hasta bulimia.

El conflicto era conmigo porque no entendía el por qué de las cosas y de cada acción que tomé en ese momento, hoy acepto la vida como es y también le doy una oportunidad a lo que sigue y estoy dispuesta a todo.

Descubrí que aunque no me quisieran perdonar, no debí de ser tratada así, entonces me di cuenta que el perdón es por y para mi, si los demás no te perdonan, bueno, perdónate tu y aprende, porque es válido.

Es válido tener empatía con todo lo que nos pasa. Entender una conducta no significa exonerar, si no comprender.

Invito a aquellas personas que les cuesta perdonar que comprendan las acciones, que sean empáticos y se den cuenta que a veces con palabras de autodefensa, frente a aquellos que aceptan sus errores y están arrepentidos de ellos es un daño inmune. Las cosas no se toman personales y al final de cuentas el resentimiento no ayuda de nada, para que estar recordando cuando existe el perdón, porque lo único que se controla es el presente. Se que las personas no van a ser como nosotros quisiéramos, pero aprendamos a buscar ayuda, amor y belleza en nuestro alrededor y sobre todo agradecer cada detalle.

Acepté lo que era insoportablemente doloroso, entendí que no podemos cambiar el pasado por más que queramos y que no debemos de tomar las cosas personales, como lo dije hace un momento, también dejé de echar culpa a los demás sobre lo que me sucedía porque tampoco era bueno, era yo.

Muchas veces nos cuesta admitir en que estamos mal y es como si nos pusiéramos una venda en los ojos para no ver más, reconozco y les prometo que estoy trabajando en ello, se que no es un proceso fácil pero se llega al resultado, solo debemos de tener paciencia, corregir y entender la vida.

Todo lo bueno sucede a favor de nuestro aprendizaje y los mejores maestros son los que te ponen dificultades en el camino.

Entonces comprendimos que el perdón va más allá de una simple palabra, es nuestro sentir y nuestra comprensión, es aprender a ser humanos, si Dios nos ha perdonado ¿Por qué nosotros no?

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abril 2, 2024