DE MI PARA TI

Un cambio

¿Qué es el cambio?

¿Una transformación, una decisión o una evolución? el hecho de aspirar a ser alguien mejor y superarse, de confiar en ti porque si uno no se valora y no cree en sus capacidades para lograr lo que queremos, entonces viviríamos en una derrota y hundidos en el famoso ¿qué hubiera pasado si yo..? Y nos atormentaría toda la vida.

Les voy a platicar un poco de mí:

Me describo como una chica, con errores, inquietudes, afectuosa, inteligente, con un amor al arte y a la vida como no tienen idea, alguien que ama a su familia, graciosa, nerviosa, tímida, complicada, soliloquia, indecisa, perdida y con miedo a mí misma.

Ansiando un cambio.

Pero valiente, finalmente descubrí que si no nos ponemos retos no nos conoceríamos.

No conoceríamos de lo que somos capaces de hacer, y no tienen idea de las grandes cosas que podríamos lograr. Se trata de dar un pequeño paso, de sentir esa adrenalina, que muchas veces nos hace falta un poco en la vida.

Siempre me ha causado conflicto hablar en público, tenía miedo al qué dirán, para el ser humano, se le facilita más criticar que intentar, no nos damos cuenta del daño que podemos causar en una burla y es porque somos superficiales y solo pensamos en las etiquetas, pero quiero preguntarles:

¿Cuántos de ustedes se han atrevido a decir un discurso, a cantar, a bailar o actuar?

¿Cuántos?

Es muy difícil, en lo personal prefiero mil veces escribir a hablar, pero también se siente bonito que escuchen tu pensar, que te atrevas enfrentar los prejuicios, el miedo y a sobresalir.

Ese es el verdadero cambio, un cambio en ti, a enfrentarlo, a tomar la seguridad necesaria y la madurez suficiente, a afrontar los errores del pasado y superarlos, a decir con pura certeza a que si nuestros actos no salen bien, darles un giro inesperado y cambiarlo a que nos salga mejor, pero no nos quedemos estancados o arrepentidos, eso es de cobardes y si no te propones a mejorar esos errores, entonces no valdría la pena y se quedarían en errores.

Hace cuatro años  participé en un concurso de oratoria, siempre me había gustado verlos porque me parece muy bonito el arte de hablar en público sobre un tema que nos inquieta. Al pararme en frente me cohibí y no terminé mi discurso, ese día solo me senté y no volví a hablar más del tema, si embargo se quedó una gran frustración en mí de terminarlo.

Este año se presentó la oportunidad y por primera vez, después de exactamente cuatro años, me paré en frente y me dije a mi misma: Soy valiente y lo que me propongo se cumple y en mi opinión, salió perfecto, a su manera, con errores, como todo en la vida, pero no hay nada que no se pueda mejorar con el tiempo.

Y los dejas ir.

Es donde empieza a cambiar tu perspectiva, para intentar cada día ser mejor.

Al día siguiente me levanté enamorada de mí y admirada de las cosas que me hacen mujer cada día, por las que me levanto orgullosa.

Finalmente, no gané mi concurso de oratoria, pero gané algo más importante que un premio, me gané a mí.

\"_Buscando

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Migración

octubre 21, 2019