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Cuentos de hadas

Yo sí creía en cuentos de hadas. Creía que la ficción podía superar la realidad y que se podían crear esas historias románticas que tanto anhelaba, muchas veces me daba pena contarlo porque cuando platicas sobre cuentos de princesas, castillos y el perfecto príncipe azul que llegaba a salvarte era una total y gran idealización y claro muchos se burlaban.

Volviendo a la realidad aprendí que el príncipe azul no existe tal cual, porque no necesitas ser salvada por alguien y que la única persona que me podía salvar, era yo misma y esa historia me encantó, a base de decisiones y amor propio, sin embargo también me encanta la idea de encontrar mi otra mitad y no sellarla como un príncipe azul, sino como lo que es, un ser humano que también busca su otra mitad.

Y ¿A qué voy con esto? Mis lectores saben que mi temas favoritos es el amor y la superación personal, pero quería compartirles esto. Que siempre me imaginé que el amor podía ser como un cuento de hadas y en realidad no fue así, crecí creyendo en que el cielo era dorado, me gustaba jugar a que estaba en la casa de Blanca Nieves o a que yo era la protagonista de la Bella y la Bestia, pero sobre todo me encantaba leer historias y libros de amor, creo que por eso me identificaba tanto con Bella desde que tenía diez años y era igual de curiosa que Alicia, en el País de las Maravillas.

Ahora todo es diferente, ya entiendo la Teoría de la Relatividad y la Tercera Ley Newton, y con ello, aprendí que la física así como la realidad no se pueden romantizar, a pesar de que el amor es luz y potencia.

Aprendí que el destino es algo que se basa por nuestras decisiones y no por una luz mágica que te dice cuál será el objetivo de tu vida, y hasta hoy en día comienzo a considerar que no lo sabemos todo y la realidad de nuestras conclusiones y suposiciones son erróneas y caía mucho en estas distorsiones.

\”Muchas veces no vemos el mundo como es, sino como nosotros somos\”

Sentía que las conexiones con las personas que interactuaban en realidad eran mágicas en la que podías caer enamorada en segundos, pero llegando a la realidad con el tiempo se destruye, comencé a entender que el ser humano se basa en idealizaciones y debido a ello nos decepcionamos, como si fuera una montaña rusa que no hace más que subir y subir, donde al final baja en picada, es ahí donde no nos permite ver claramente, hay una frase que me gusta mucho y se las quiero compartir:

\”Que a una chica le gusten las mismas porquerías raras que a ti, no significa que sea tu alma gemela”.

(500) Days of Summer.

Y esta frase trata sobre lo que les estoy comentando, cada quien ve lo que quiere y eso era la obsesión de Tom con Summer (película que les recomiendo para entender un poco sobre como idealizamos a una persona que al final no es para nosotros) y mientras más crece esa idealización, la bajada será aún más inesperada en donde tal vez llegues a chocar.

El verdadero amor para mi, comienza después de los tres meses, en donde conocemos a esa persona como realmente es, quizás no hablaba tanto de poesía o no ayudaba tanto a los animales como realmente decía, aquello que tanto nos cautivó desde un principio, y es ahí en donde decidimos si nuestro destino es quedarse o irse, es ahí donde descubrimos que al final todo era idealización. El amor surge cuando decimos buenos días y buenas noches, cuando escuchamos a nuestra pareja, cuando le tomamos la mano, cuando está triste o cuando realmente nos importa su bienestar y sobre todo, cuando hay silencios que no son incómodos y uno se siente bien porque está a lado de la persona que ama y con eso es suficiente, no son los momentos son las acciones las que realmente cuentan y eso es causa de muchas controversias, porque dos personas son dos mundos diferentes y es ahí donde nos comprometemos a conocer, entender y escuchar en momentos monótonos y aburridos, en donde uno se siente bien y no le hace falta nada. El amor es eso y surge de las interacciones, se nutre de la consistencia en el día a día. Así lo explica Jaime Sabines en su poema espero curarme de ti:

\”Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: \”qué calor hace\”, \”dame agua\”, \”¿sabes manejar?\”, \”se hizo de noche\”… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho \”ya es tarde\”, y tú sabías que decía \”te quiero\”.

Jaime Sabines. Espero curarme de ti.

Nos enamoramos de la forma en como actuamos diario. Ahora voy de nuevo, les confieso que soy alguien a quien le encanta platicar y la verdad es que platico mucho, me gusta esa idea de conocer nuevos mundos, eso es romántico para mi hoy en día, que me enseñen a ver desde la perspectiva del otro y no sobre una idealización.

Mi idea de tener una historia romántica como en los cuentos de hadas fracasó, pero encontré la realidad y ella es más interesante y cautivadora.

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