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Idealizando al amor

El amor es espontáneo, basado en una fantasía externa, romántica e inmadura. El ser humano idealiza la perfección en una persona y por ello le puede llegar a decepcionar.

Me hago esta pregunta ¿amamos el mundo en el que vivimos? Porque si nosotros amamos al mundo ¿por qué no amarlo con todo y sus defectos?

Así sucede cuando idealizamos el amor ponemos en el otro todo aquello que queremos ver. Pero, va más allá, en realidad nos enamoramos de los defectos de uno.

Si amamos el mundo en el que vivimos lo tenemos que amar con todo y su mierda.

Sencillo. Porque esta va y viene.

Con la persona de las que nos enamoramos pasa lo mismo, nunca encaja con la imagen que nos hacemos de ella.

Ahí es donde hacemos un reconocimiento de la imperfección y la entendemos porque nadie es perfecto y porque aprendemos a aceptar con las características concretas de la otra persona, un ser humano que también tiene un corazón que palpita al mil por hora, que siente y comete errores.

Como cuando imaginamos un mundo sin basura, sería un mundo perfecto ¿no?
Y ¿para qué fijarse solo en las virtudes? Podemos aprender de ellas pero, sin los defectos apuesto a que no nos fijaríamos en la otra persona, aquellos que hacen que queramos saber aún más de ella.

Es donde descubrimos sin darnos cuenta, que el amor se trata de amar la imperfección.

No se trata solo de amar la belleza externa cuando es amor de verdad uno no idealiza al otro.

Por eso el amor es un riesgo.

Basado en el pensamiendo de Slavoj Žižek.

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junio 4, 2019