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De decepciones amorosas

Los efectos secundarios del amor pueden ser complicados en distintas formas, en una ruptura o desilusión podemos estar, tristes, deprimidos, paniqueados o incluso felices como dependan sentirlo.

Queremos lo mejor para la otra persona, pero ¿la otra persona también quiere lo mejor para nosotros? Creo que desde un momento deberíamos de analizar la situación, queremos sacar lo mejor de si, somos íntegros, temerosos y ansiosos y déjenme decirles que esa es la parte bonita del ser humano.

Nunca se sabe que pueda pasar con la vida, el amor, la decepción, pero tomo en cuenta las experiencias, conocer al amor de tu vida o pequeños amores que dejan huella en ti, llamándose amores pasajeros, son los más bonitos que nos pueda pasar pero dejen que suceda.

Es natural sentirse triste por una decepción amorosa, pero no nos arrepintamos de ella, la vida está llena de lecciones y esas lecciones llegan a un punto a ser valiosas para nosotros, aunque no las valoremos al momento. Disfruten la vida, piensen, analicen y vivan, hay otras oportunidades y nuevos amores esperándonos detrás de una puerta, anímense. No pasa nada, y esta frase me está empezando a gustar.

Siento por los que sufren rupturas amorosas, pero por algo surgen las cosas, nuestro mundo da muchas vueltas, hablar es la base de todo, no se olvida a esa persona especial de un día para otro, pero tengan confianza en que si se puede mantener, claro, siempre que nosotros queramos, porque, grábenselo bien, solo nosotros podemos decidir por nuestro bien.

Y hoy quiero que me rompan el corazón, como muchas de las veces en que me ha sucedido, no solo a mí, sino a varios que estén leyendo esto, creen una aventura y vívanla, ya que con ello he aprendido quien vale la pena y quien no, pero inténtelo y luchen por su felicidad.

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