Uncategorized

Destino.

¿Qué es el hilo rojo?

Siempre he creído que la leyenda del hilo rojo solo es una leyenda, al principio se me hacía absurda, sobre un hilo invisible, algo que no existe, pero leyendo sobre la cultura occidental, me causó tanta intriga leerlo y me encantó el significado.

El hilo rojo es un hilo invisible que está atado a uno desde el nacimiento y nos acompañará el resto de nuestra vida, no importa que tanto tiempo nos lleve encontrar el final sino el resultado de ello.

Dicen que, el Abuelo de la Luna, cada noche sale a conocer a los recién nacidos y a atarles un hilo rojo a su dedo, ese hilo es el que decidirá tu destino.

La leyenda dice así:

“Hace mucho mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja. Este empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente. Luego, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.

Es ahí donde nos cuestionamos, esa incertidumbre que nos hacemos al momento de estar en la búsqueda de nuestra conexión ¿Quién eres? ¿Quién serás? ¿Tardarás en llegar? A veces solo en sueños lo vivimos, pero no en la vida real, creo que puede ser más larga la espera que el encuentro, ese encuentro donde dos miradas se cruzan y en dos segundos tu lo sabes.

En la cultura occidental la leyenda del hilo rojo es el esquema de amor romántico, es en donde entran los conceptos del ying, el yang y el tao.

Todos los cambios son buenos. A veces un final puede ser el comienzo de algo. El ser humano se deja complementar por el ying y el yang, así la armonía se asegura que si estos dos elementos están en perfecto equilibrio.

El Ying se refiere a un estado en el que las cosas son frías, húmedas, suaves, oscuras y de carácter femenino, y el Yang representa lo seco, lo duro lo luminoso y lo masculino, pero si los juntamos, es una hermosa combinación, como cuando dejamos entrar a alguien a nuestra vida.

La vida debe de ser un equilibrio en donde la ausencia de cada una de las partes puede causar un cierto conflicto en nuestro interior, es ahí donde atamos, donde conectamos.

Cuando dejas entrar a alguien en tu vida le entregas una parte de ti, llega a ser parte de tu identidad, para unirse en amor uno debe de abrirse con el otro, sin importar a ser lastimado.

Ese es el momento cuando se te presenta en tus ojos, donde lloras sin razón alguna y no importa si tu hilo se desata, rompe o se estira, cuando es, solo se vuelve a unir, la conexión, el tiempo, espacio, la vida o la muerte son aquellos temas que llegamos a profundizar realmente y comienzan a tener un sentido en tu vida y en tu interior. Es algo que solo tu lo sabes.

Ahora, nosotros vivimos en un mundo donde lo sabemos todo, puede sonar algo curioso ¿Por qué yo lo sabría todo? Y si, lo sabemos.

Sabemos que solo queremos olvidar si así lo queremos, pero la única manera de no olvidar es recordando, cuando desarrollamos nuestros sentimientos se vuelven tan fuertes que no nos damos cuenta hasta que le perdemos el sentido, es ahí donde decidimos; donde posibilitamos un futuro, donde encontramos el destino, donde nuestro hilo rojo se siente seguro de que nunca se romperá. Donde decimos:

Te amo.

Quizás esto no nos sirva en el momento y aunque un te amo puede ser una palabra muy fuerte hacia una persona y si lo es, nos causa un significado intenso, a veces el nombre pierde sentido, pero un te amo, significa algo más, es una conexión, es la memoria la que nos ata, un te amo significa que hay una persona que te ama, que hay alguien que te hace vibrar y sin importar el espacio y el tiempo, existe alguien que realmente estaría dispuesto a entregar su amor por ti y te lo dice porque es real, es ahí donde nuestro nombre comienza a tener sentido a ese te amo.

Somos nosotros los que escribimos nuestra historia con alguien que verdaderamente nos une, se valen los deslices, los errores, pero cuando hay amor de verdad y una conexión real, es ahí en donde todo lo demás puede tomarse por desapercibido.

No se con exactitud de que tan lejos o cerca estés de encontrar tu hilo rojo, tu destino, pero si te puedo decir que hay alguien en este mundo que existe, que es real y que está dispuesto a amarte por sobre todas las cosas.

Tal vez, el destino y nuestro futuro estén fuera de nuestro alcance, pero vale la pena arriesgarse.

Inspirado en un escrito de la psicóloga Raquel Aldana en \”La Mente es Maravillosa\”.

\"\"

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desde otra perspectiva

julio 5, 2023

Así soy.

agosto 20, 2023