Mil Veces Hasta Siempre

<<Un día, un científico impartía una conferencia sobre astronomía. Durante su exposición, explicó cómo la Tierra gira alrededor del Sol y cómo este, a su vez, gira alrededor del centro de una vasta colección de estrellas conocida como nuestra galaxia.
Al finalizar la charla, una señora se levantó desde el fondo de la sala y dijo:
-Todo lo que nos ha contado no son más que tonterías. El mundo es, en realidad, una plataforma plana sostenida sobre el caparazón de una tortuga gigante.
El científico sonrió y le preguntó:
-¿Y sobre qué se sostiene la tortuga?
-Usted es muy inteligente —respondió la señora—, pero hay infinitas tortugas, una debajo de otra.>>

Esta conocida historia, popularizada por Stephen Hawking en Una breve historia del tiempo, tiene un origen incierto y existen distintas versiones atribuidas a diversos pensadores.

Hablemos de literatura juvenil.

Mil Veces Hasta Siempre, en inglés titulado Turtles All The Way Down, publicado en 2017 y escrito por John Green el aclamado y premiado autor de Bajo la Misma Estrella y Ciudades de Papel.

Ya me hacía falta compartirles un libro de John Green, el cual me moría por hacerlo pero no sabía cuál elegir exactamente, Green siempre ha sido mi autor juvenil favorito.

Cada uno de sus libros hace que te sientas identificado, no solo con los protagonistas sino con todos los personajes que aparecen en sus historias, describe perfectamente lo que sentimos en la adolescencia y nos hace sentir especiales y comprendidos, su narración es muy sencilla de leer,y mezcla constantemente la filosofía, la ciencia, el existencialismo y el universo.

De igual forma, crea una exploración profunda de nuestra existencia y la realidad en un aspecto crudo, la mayoría de sus libros son escritos en primera persona, lo cual hace que compartas con el o la protagonista sus experiencias y emociones, adquiriendo una forma muy partícular de escribir.

Fue un autor que me acompañó en la preparatoria y en la universidad, las etapas en donde nos sentimos desatendidos y muchas veces no sabemos que queremos realmente, solo a alguien que nos entienda y sea empático con nosotros, y para mí este fue John Green.

Mil Veces Hasta Siempre es eso, a pesar de que lo leí hace exactamente ocho años, me sentí tan identificada y entendida con la historia, y es cuando te das cuenta que un libro es eso, siempre te hace recordar quien eres o abrazarte y sentirte comprendido.

En lo personal, a veces siento que una explicación requiere de otra explicación, y así hasta llegar a su fin.

Mil Veces Hasta Siempre es una novela corta, que se enfoca en Aza Holmes o Holmsey (como le dice su mejor amiga), una adolescente que sufre de TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo), y que lucha constantemente por controlar la espiral de pensamientos que surgen sin previo aviso en su mente.

La historia comienza con la desaparición del misterioso multimillonario Russel Picket, y el cual hay una recompensa que se da para quien pueda aportar pistas a su caso.

Aza, convencida por su mejor amiga Daisy quien es una aficionada de Star Wars, deciden resolver ese misterio, y el punto de partida para comenzar esa investigación es el acercamiento con el hijo del citado multimillonario, Davis Picket, quien fue a un campamento de verano con Aza cuando eran apenas unos niños.

Aza es un personaje tímido, inseguro, que lucha constantemente aparentar normalidad, entonces cuando se rencuentra con Davis, siente un acercamiento íntimo hacia él.

Quiero recalcar que esta no es una historia de amor, sin embargo el autor nos regala este vínculo con Aza y Davis porque es parte de la adolescencia formar este tipo de relaciones, de hecho la historia en sí se basa en la enfermedad de Aza, la amistad con Daisy y comprender que es el TOC, realmente.

Davis, con un enfoque totalmente distinto, quien ha sufrido la pérdida de su madre y en la historia cuentan cómo es su proceso con la desaparición de su padre, hace que tenga un enfoque totalmente distinto sobre Aza y en vez de juzgarla o forzarla por volver a la normalidad cuando se pierde en sus pensamientos, le pregunta sobre ellos.

Acompañándola donde ella se encuentra emocionalmente, ofreciéndole su empatía, algo muy distinto a la simpatía, lo que hace que una persona se sienta sola e incomprendida.

TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo):

Manuales como el de la Asociación Americana de Psiquiatría establecen que el TOC se diagnostica por la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas, que consumen mucho tiempo (más de una hora al día) y causan un malestar significativo o deterioro en la vida social y laboral.

Trastorno obsesivo-compulsivo: Intervenciones clave en el tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo y el trastorno dismórfico corporal.

Aunque los rasgos de nuestras actitudes pueden parecer normales, en realidad pueden ser una señal de problemas más profundos, ya que indican que una persona que se pierde en pensamientos, realmente puede ser que esté lidiando con problemas de salud mental.

Green, nos da un vistazo de lo conflictivo que puede ser no tener el control de las cosas, de hecho en lo personal, si te llega a desesperar un poco Aza, en la historia vemos como repite y repite su obsesión extrema con los microbios y las bacterias, y como su mente no deja de trabajar y no puede dejar de cuestionarse.

Tema que para muchos no tiene importancia pero que para ella se vuelve un espiral sin fin, hasta siempre, de ahí el nombre del libro.

¿Por qué elegí Mil Veces Hasta Siempre?

Porque es un libro en donde el principal tema no es la investigación de la muerte del multimillonario Russel Picket como les había comentado desde un principio, el principal tema es más profundo, es sobre cómo se aborda el TOC, la ansiedad, la desesperación y la incomprensión, es el causar empatía con las personas que sufren esta condición, de hecho Aza en el libro lo dice: Mataría por ser normal.

Green, aborda el TOC de una manera empática, profunda y realista que nos hace cuestionarnos sobre nosotros, y nos da el mensaje de que la salud mental debe ser tratada; y sobre todo de no normalizar ciertos comportamientos que muchas veces son preocupantes.

Un libro que recomiendo a los jóvenes principalmente, y a las personas que se sienten incomprendidas y están pasando por un problema de salud mental fuerte y que les podría dar el mensaje que necesitan: “No estás solo o sola”.

La historia me encantó, tiene tintes filosóficos que te hacen reflexionar sobre la vida y el universo, citando a filósofos como Arthur Shopenhauer, Descartes o Bertrand Russell y a autoras como Charlotte Bronte, unas reflexiones increíbles que te hacen recordar lo importante que es existir en este mundo.

Mil Veces Hasta Siempre, una novela que me abrazó, donde nos regala el valor de la amistad, la empatía, filosofía y la fábula de tuátaras, algo que también se me hizo relevante para la historia.

Concluyo con lo siguiente:

Es clave que tratemos a las personas con empatía y comprensión, no sabemos que batallas están pasando por su mente, el dolor y los problemas de salud mental son silenciosos, no sabemos el valor de la ayuda que le daríamos a alguien al tenderle nuestra mano.

Incluso el propio John Green ha dicho que es un libro muy personal para él, que toca un tema tan sensible como lo son las enfermedades mentales.

Desde que entras al libro te sumerge en un universo maravilloso, empecé a descubrir que la vida es una historia que cuentan sobre uno mismo y no una historia contada por nosotros.

Y, para los que prefieren el cine, les recomiendo la película que lleva el mismo nombre del libro, dirigida por Hannah Marks y protagonizada por Isabela Merced, quien hace un gran trabajo en transmitirnos la lucha contra el TOC.

Finalmente le agradezco a mi hermano por regalarme este libro tan especial, tan cautivador y que sin querer, no solo me regaló un libro, me regaló un mensaje que me ayudaría a encontrarme en los momentos en que mis pensamientos se encuentren en un espiral sin fin.

Creo que si lo vuelvo a leer, voy a volver a encontrarme.

Frases con las que me quedo de este libro­:

“Cualquiera puede mirarte. Pero muy pocas veces encuentras a alguien que ve el mismo mundo que estás viendo tú“.

“El problema de una espiral es que, si la recorres, en realidad nunca acaba. Se estrecha infinitamente“.

“No hablábamos mucho, ni siquiera nos mirábamos mucho, pero no importaba, porque contemplábamos juntos el mismo cielo”.

“Nadie se despide de ti si no quiere volver a verte”.

Quizá inventamos las metáforas como respuesta al miedo”.

Me siento como si no fuera yo la que conduce el autobús de mi consciencia”.

Toda pérdida es inédita. Nunca puedes saber cómo sufre otra persona”.

1 comentario en “Mil Veces Hasta Siempre”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *